martes, 20 de septiembre de 2011

El psicólogo



Mis padres me han llevado al psicólogo, dicen que no saben qué hacer conmigo, que últimamente les hago la vida imposible. El psicólogo nos ha citado a todos, si el problema soy yo, no tengo ni idea por qué vienen ellos también. Allí me quedo callado y me tapo los oídos, estoy oyendo lo mismo que dicen en casa, se gritan, se pelean y dicen de todo, ni me hacen caso. Por suerte el psicólogo me mira y creo que me entiende, son ellos los que me hacen la vida imposible a mí.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Elemental


Cuando se convenció de que era un ser amable comenzó a dejarse querer.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Más es menos


Tus llaves sobre el mueble de la entrada, la chaqueta en el salón, la toalla húmeda en el baño, los zapatos en la puerta de la habitación, la camisa y los pantalones en el suelo, tu cuerpo desnudo sobre la cama. Todo estaba… menos tú.

lunes, 12 de septiembre de 2011

jueves, 8 de septiembre de 2011

Hoy soy microinvitada


Adivín Serafín ha tenido el detalle de volverme a invitar a formar parte de su blog Diario de Incontinencia.

Muchísimas gracias. 

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Haciendo historia


Hoy voy a escribir una historia que no conozco, así que no sé por donde empezar. Puede que sea una historia pasada o quien sabe si estará por ocurrir. Quizás la deba comenzar por el principio, aunque a lo mejor se entienda más desde el final. No lo sé, es una historia que no conozco.

De lo que si estoy segura es de que desde que la escriba será mi historia, real, con un principio y un final.

A Nicolás Jarque, por dar un soplo a mis musas.  

jueves, 1 de septiembre de 2011

Diamante en bruto


Pasó su vida puliendo el micro que jamás escribió.

martes, 23 de agosto de 2011

No hay más














Brotó de sus ojos, recorrió sus mejillas lentamente y acarició las comisuras de sus labios.
La caída al vacío le indicó que había salido definitivamente de su vida.

lunes, 15 de agosto de 2011

Celeste


Celeste prefiere mirar a hablar. Observa todo a su alrededor y está segura de que así aprende mucho más que los que no callan. Cuando tiene algo que decir, mantiene fija la mirada en alguien hasta que silencia, es entonces cuando emplea las palabras justas que necesita, o incluso, en ocasiones, no hace falta decir palabra, su mirada lo dice todo.

Hace un tiempo que los ojos de Celeste se cruzaron con los de Terencio, desde entonces no los ha podido borrar de su mente. Cuando se encuentran, no se pierden de vista. A Celeste le encantan los ojos de Terencio clavados en ella. Pone toda su energía en intentar transmitirle todo aquello que no se atreve con palabras, pero Terencio la mira y se va. Celeste llora de impotencia.

Hoy vuelven a estar cara a cara, sus pupilas se acarician. Terencio disfruta, pero el silencio de Celeste le confunde. Celeste cierra los ojos y dice “Te quiero”

lunes, 1 de agosto de 2011

Deseo…













Se ha posado una estrella en mi dedo índice. Su brillo me deslumbra, nunca he tenido una tan cerca. Creo que le pediré un deseo, no puedo desperdiciar una oportunidad como esta.

Cierro los ojos, (                                     ), y soplo… ¡Uy, se ha apagado!