domingo, 10 de marzo de 2013

Las estrellas y ella



Podría querer tocar las estrellas con sus manos, pero era feliz sintiendo cómo la luz que desprendían calentaba su cuerpo.   

8 comentarios:

  1. Muy tuyo, para qué querer lo que no está a nuestro alcance, con lo bueno que tenemos... pero qué bonito lo cuentas :)
    Un abrazo enorme

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    Respuestas
    1. Seguro. Y aparte que el calor de su cuerpo al ser calentado por la luz de las estrellas, es más concreto que intentar tocar las estrellas a la distancia, quién sabe a qué distancia. Muy bueno, Su. Felicitaciones.

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  2. Coincido con Ana. Precioso, conciso, tuyo.
    Un abrazo!!

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  3. Precioso Su, al fin y al cabo la felicidad es una elección.
    Besos

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  4. A veces se siente más con el calor que con el tacto.
    Un beso.

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  5. A veces la felicidad está en saber cuál es la distancia correcta. Una ternura.

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  6. Está lindo. Sólo hay que decir eso.
    Saludos.

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  7. Estaba pensando lo mismo que Cybrghost nos fijamos tanto en alcanzar la felicidad que no sentimos ese calorcito al acercanos... Saludos Su!

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