sábado, 14 de julio de 2012

Corazones saltones

Dibujo de Juanlu

Lo intento ocultar pero el corazón se escapa por mis ojos y salta hacia ti.

–Se te nota en la mirada– dicen quienes nos rodean. 

Lo recoges para que no se haga daño contra el suelo y lo agradezco. Pero no te atreves a mirarlo, o no sabes, o lo disimulas. Temes que al igual que salió de mi entre en ti y tu corazón quiera saltar junto al mío.    

lunes, 9 de julio de 2012

Re-dirigiendo




Moría en vida, mas eligió vivir hasta la muerte.

martes, 26 de junio de 2012

Para siempre

“… Hasta que la muerte les separe”. Pasaron muchos años, más de cincuenta, y nunca se distanciaron. Cuando llegó el momento se sintió muy solo, no lo resistió y se fue tras ella. Hoy continúa buscándola. Jamás pensó que aquellas palabras serían el presagio de una separación definitiva.  

viernes, 25 de mayo de 2012

Razón de peso




El amor sigue plantando cara a los desaires. Eran más, sí, pero pierden fuerza según ven que éste sigue ahí, impertérrito.  Porque cuando es sincero y profundo, no hay viento que lo haga volar.  

martes, 15 de mayo de 2012

¿Sapo o rana?

De pequeñita me habían dicho que los mejores hombres salían de los sapos más feos. Yo lo creí. 

Mi tía Inocencia, que ya toda la familia daba por solterona para toda la vida, me llevó con ella una tarde de verano al estanque que había por detrás de la casa de la abuela. Allí, buscando y buscando, y a punto de arriesgar su vida en aquel agua verde y podrida, se hizo con un sapo gordo y horrible. Cerró los ojos, puso los labios de morritos y le plantó un beso de película. A la mañana siguiente, la tía Inocencia era la comidilla del pueblo paseando por las calles de la mano de un galán de los que nunca se habían vistopor allí. 

Han pasado muchos años desde entonces y demasiados hombres por mi vida... altos, bajos, guapos, feos,buenos, malos. Pero al parecer, todos los sapos me salen rana.

Este microrrelato nada en La charca de las ranas

jueves, 10 de mayo de 2012

La ida
















El sonido lento y pausado de las campanas llena las calles. Calles vacías de gente que duerme la siesta. Gente que hace un paréntesis de vida convencida que sólo es un punto y seguido. Cada campanada acompaña el silencio de un alma que vuela. Alma que se va en busca de una mejor vida.

domingo, 6 de mayo de 2012

Espera



















Vivía esperando que el momento llegara. Mientras, los instantes pasaban por su vida.

domingo, 29 de abril de 2012

99 palabras




Era un tipo raro, quizás eso fue lo que llamó mi atención. La excentricidad que más me costó superar fue la de decir todo en noventa y nueve palabras, y de atender sólo cuando hacías lo mismo sin errar a la primera. Si no llegabas a ellas, decía no hacerlo porque no te explicabas lo suficiente, si te pasabas, porque los árboles no te dejaban ver el sol. La razón me enseñó a convivir con ello, pero el corazón me traicionó el día en que con noventa y nueve palabras se me declaró y yo sólo supe decir ¡SÍ!    

Con este microrrelato participé en el I Concurso En 99 palabras.
Y se lo dedico con mucho cariño a su organizador Miguel Molina.

martes, 24 de abril de 2012

Querer es…



El Hombre cree que puede tener lo que quiera cuando quiera. Así ha sido siempre a lo largo de su vida, por ello vive con la confianza asegurada. Bastaba un levantamiento de ceja o una sonrisa a medias para poder hacer sus deseos realidad. Nunca obtuvo rechazo de una mujer. Siempre volvía a su casa con el sabor en su boca del éxito conseguido.
El Hombre creyó que podía tener lo que quería cuando quería hasta hoy. Hoy levantó la ceja y  esbozó su media sonrisa cautivadora, pero el sabor amargo invadió su boca. Algo falló. Esta vez regresó a casa conociendo el fracaso. Su confianza tambaleó. Cuando La Mujer dijo “¡ya está bien!” El Hombre aprendió que no siempre querer es tener.

lunes, 23 de abril de 2012

Iluminando la noche



En la noche más negra, cuando las sombras dejaron de existir, tuve miedo. Cogí la pintura más brillante que encontré y con mi pincel comencé a decorar el cielo. Una gran luna llena iluminó la oscuridad y miles de estrellas absorbieron mi tiempo. Cuando el orgullo por la obra realizada había hecho desaparecer el miedo, el sol, de un plumazo, las borró todas. 

Microrrelato participante en la VIII Quincena 2012 del 
Concurso Minificciones en Cadena Triple C