viernes, 17 de septiembre de 2010

La respuesta






Aparece en sus sueños, cuando despierta, también invade su mente, lo que habla y oye lo relaciona con ella. Ya cansado gritó a las estrellas: “¿Cómo te puedo arrancar de mi cabeza?” Y una estrella respondió: “Sacándome de tu corazón”

jueves, 16 de septiembre de 2010

Abracadabra




"¡Tachán!" dijo el mago sacando un conejo de su chistera en aquel programa tan aburrido del viernes noche. Yo andaba medio dormida cuando su "¡Tachán!", que no sólo resonó en la televisión, sino dentro del salón, estruendosamente, me levantó del sofá de un salto. El viejo jarrón de la abuela había caído al suelo, y en su lugar, un conejito blanco olisqueaba la estantería, debajo de la mesa, pegado a una de las patas, había otro, y encima del equipo de música. La magia había vuelto a mi vida, cuando ya, desde hacía unos años, había dejado de creer en ella.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Coincidencias


Coincidían todas las mañanas en el autobús, él rumbo a su trabajo, ella hacia el hospital. Como siempre, acababan en asientos contiguos, pero como siempre, únicamente cruzaban una mirada y una sonrisa. No había más palabras.
Coincidían todas las noches a la misma hora. Como siempre, cada uno en su casa, frente al ordenador, pero como siempre, palabras era lo único que intercambiaban. No había cruce de miradas y sonrisas.
Una noche ella le confesó que comenzaba a sentir algo por él, pero que antes de conocerse debía superar algo. Él compartió el sentimiento.
Una mañana dejaron de coincidir en el autobús.

martes, 14 de septiembre de 2010

De flor en flor


Probó con Rosa, Margarita, Violeta, Hortensia, Jacinta... Cuando conoció a Pino, comenzó a preguntarse si realmente lo suyo era ir de flor en flor.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Micro-relatos


Esta mañana se levantó a toda prisa, tenía en mente un poema precioso con el que había soñado esa noche. Sólo ese hecho la sorprendía mucho, no era de muchos poemas, y menos de escribirlos. Sentada en su mesa, cogió lápiz y papel y se dispuso a ello.
Empezó con el primer verso, sus sueños brotaban en palabras, se dejó llevar. Pero el segundo no lo hizo en una nueva linea, ni el tercero, ni el cuarto... Seguía atrapada por los micro-relatos.

jueves, 9 de septiembre de 2010

La pequeña libélula



Allí, en el pequeño lago, encontraba cada día su remanso de paz. Sentado a la orilla, saboreando un cigarrillo de liar, hacía balance de la jornada; “lo mejor y lo peor del día”, se repetía hasta que los recuerdos comenzaban a fluir. Sin lugar a dudas, lo mejor era siempre ese momento: la noche, su cigarrillo, sus pensamientos… y la única compañía permitida, su pequeña libélula revoloteando alrededor.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

¿Con red o sin ella?



En el circo de vida había elegido ser payaso. Siempre con la sonrisa puesta, aún cuando su corazón llorara.
Ya estaba agotado de lo que todo el mundo esperaba de él, tenía que hacer algo o resignarse a vivir una vida que no quería. Decidió entonces cambiar de profesión, y escogió la de trapecista.
Ahora se preguntaba: “¿Con red o sin ella?”

sábado, 4 de septiembre de 2010

Antes de irme


Por más que te llamo, mis palabras se las lleva el viento; intento tocar tu hombro y mi mano te atraviesa; trato de interrumpir tus quehaceres, pero tu mirada me traspasa.
Llega la noche y no sé como llegar a ti. Duermes tranquila mientras mi tiempo se acaba. Me despido, te beso y abrazo por la espalda rodeando tu cuerpo. Una pequeña sonrisa se dibuja en tu boca. Ya lo sabes, te quiero.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Juicio


Dedicó todas sus vacaciones a preparar el caso, días y noches en vela, llamadas de teléfono, búsqueda de testigos que le ayudaran a comprender y defender a su cliente.
Pero perdió el juicio.
Ahora deambula por las calles sin rumbo fijo, cantando una canción que le recuerda su infancia feliz, con la mirada perdida. No sabe quién es.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Tempestad



Quiero saber como llegar de mi mundo al tuyo, pero me lo pones difícil. Siento que mis palabras se pierden en medio del temporal una tras otra. Cuando vea algún claro te las haré llegar. Esta vez, bien hiladas.